Bill Hicks es uno de mis héroes personales. Stand up comedian al mejor estilo George Carlin, filoso, fumador compulsivo, salvaje, infinitamente gracioso. Su existencia hace de este mundo un lugar un poco menos inhóspito. Si todos fueran como él (pensaran como él, quiero decir), el Planeta Tierra sería mi Paraíso personal.
Pero el mundo está manejado por los que no piensan como él. Es más: Bill Hicks se murió a los 32 años poco después de ser víctima de un episodio de censura que truncó la que habría sido su última actuación en TV.
En junio del ’93 le detectaron un cáncer en el páncreas. El 1ro de octubre, muriéndose ya, grabó un monólogo para Late Show with David Letterman en donde se burlaba de los militantes pro-life (sí, el aborto, otra vez). Decía que si estaban tan a favor de la vida, en lugar de bloquear la entrada a las clínicas tendrían que bloquear la entrada a los cementerios, “a ver cuán comprometidos están con la causa”.
Antes de la emisión del programa un productor lo llamó para avisarle que habían tenido que borrar su monólogo porque era “inconveniente” para la audiencia de Letterman. Para sorpresa e indignación de Hicks, cuando vio el programa censurado descubrió que había un aviso publicitario de una asociación pro-life.
Hicks fue invitado a un programa de cable en donde contó el episodio. Se lo nota devastado.
Pocos meses después, en febrero del ’94, el gran Bill Hicks se murió. Después de haber perdido esa última batalla contra sus enemigos (que son también los nuestros) el puto cáncer se lo llevó y quiero imaginar que está en algún lado tomando whisky, fumando porro y burlándose de los hijos de puta junto a Lenny Bruce y George Carlin.
La historia podría terminar acá, con toda la amargura. Pero este año se escribió el último capítulo, cínico y cruel. Dieciséis años después de la censura, David Letterman invitó a la madre de Bill Hicks, minimizó el episodio, lavó sus culpas en el prime time y cosechó rating emitiendo el monólogo censurado. Acá los videos.
Los ejecutivos de la CBS, millonarios y longevos, los chupacirios, los milicos, los fachos en todas sus formas, toda la gente que hace de este mundo la mierda que es… ¡Que la chupen! ¡Que la sigan chupando!