Al carnaval en Humahuaca lo recuerdo entre espuma Rey Momo, harina en los ojos, empanadas tucumanas y mucho, pero mucho alcohol.
La cosa empezó tipo cinco de la tarde. En distintas casas de la ciudad las comparsas tocaban cumbia (algunas tenían su onda) y la gente bailaba. Apenas entramos a una, nos ofrecieron saratoga en una botella de coca de dos litros cortada por la mitad. Además del líquido, había bastante papel picado y algo de Rey Momo. También daban vuelta botellas con chicha (de maní o de maíz), pero pocas veces probé algo más feo que la chicha.
Si no bailabas o si no tomabas, te miraban mal. La mamá de Lucía (amiga salteña en cuya casa paré un fin de semana) me recomendó mojarme los labios para no ofenderlos y no emborracharme antes de las ocho. Desde ya que no le hice caso.
Los pomos de espuma o las bolsas de harina eran armas mortales. Los hombres contra las mujeres, las mujeres contra los hombres, los turistas éramos blanco predilecto y con una violencia inusitada: directo a los ojos. Era obligatorio jugar el jueguito, y lo jugaban todos: no sólo los chicos o los jóvenes, también los adultos y los viejos.
Muy borracho, medio ciego, mojado y arruinado por completo, caí rendido en el catre del albergue tipo once de la noche. A la mañana siguiente salía el micro a Iruya. Me levanté con flor de resaca y salí a desayunar ($15 la noche, incluyendo desayuno). El albergue estaba totalmente desierto. Le golpeé la puerta al dueño, que salió despeinado y con una resaca mucho peor que la mía.
-Disculpame. Te cobro $10 porque no te puedo hacer el desayuno. Estoy hecho aca.
En la estación de ómnibus de Humahuaca me pedí un café con leche. Había unos afiches del Ministerio de Salud de la Provincia de Jujuy, con una copla que me anoté en un cuaderno y acá transcribo:
Con su permiso señores
En carnaval festejaré
Sin alcohol y sin drogas
Igual me divertiré
Las coplas que yo les canto
Me las enseñó la vida
Toda fiesta es divertida
Si el alcohol no tiene cabida
Gente del gobierno de Jujuy, quiero decirles algo: ¡no está funcionando!
(*) Machado: ‘borracho’, en argot del noroeste