Se supo

Se descubrió que el escritor español Camilo José Cela fue espía del franquismo y delató a varios colegas. Hace quince años, ignorantes, le habían otorgado el Premio Nobel de Literatura.

A Borges no se lo dieron nunca porque el muy iluso, en lugar de ser un cerdo y actuar como si no lo fuera, fue una persona intachable a la que le gustaba hablar como un cerdo.

Y no deja de resultar inquietante que la gente de la Fundación Nobel haya priorizado el discurso a la esencia. Deberían pedir perdón.