“De la raíz latina mem salieron dos palabras: mens -mente- y memor -el que recuerda-; la memoria, como concepto, llegó más tarde. Primero apareció el que se acordaba, y después el recuerdo. En la Argentina, ahora, la memoria es anterior al que la ejerce: hay una Memoria, hay una obligación que –parece- todos deberían ejercer. En la Argentina, ahora, secuestraron la palabra memoria, y la Memoria nos tiene de rehenes.
El diccionario no lo dice todavía, pero ya va a llegar: Memoria: sustantivo, femenino, argentinismo: el recuerdo de los crímenes de la dictadura establecida en 1976. La palabra memoria, tan plural, se cerró en un sentido único; por eso puede haber nombres tan extraños como ‘Museo de la Memoria’. Un museo, por definición, es un lugar de la memoria: un lugar donde se guardan recuerdos de dinosaurios, pintores exitosos, batallas empatadas. Que un museo pueda llamarse Museo de la Memoria es la consagración de la palabra con sentido único. La Memoria se ha impuesto: la Memoria sustantivo femenino argentinismo.
Digo: si quieren hacer un Museo sobre el terrorismo de Estado, ¿por qué no lo llaman Museo sobre el terrorismo de Estado y dejan libre a la memoria?
(…)
El sol del 24 viene asomando y, como cada año, se renuevan los recuerdos de la dictadura. Sólo que este año vienen con dos partes de sponsoreo oficial, gotas de corrección política y Museo: el famoso Museo de la Memoria está al caer. Bátase bien.
Cada sociedad elige qué musea, y es interesante ver de qué se trata. Las mismas piezas griegas y romanas que ahora nos parecen el non plus ultra o summum de lo artístico se pasaron mil años tiradas o enterradas, hasta que los italianos del Renacimiento decidieron que para renacer tenían que haber nacido antes y que eso les había sucedido en el Imperio Romano y empezaron a desenterrarlas y las juntaron y las falsificaron y las vendieron a precio de clásico y, por fin, inventaron el museo para ponerlas ahí adentro. Los museos, durante un par de siglos, guardaron lo extraordinario: el arte y la curiosidad exótica. Después, ya en el siglo diecinueve, el racionalismo y su necesidad de clasificar y explicar el mundo se hicieron tan potentes que todo merecía museo: las obras de arte, por supuesto, pero también los despojos de la historia, las máquinas e instrumentos, los tumores de hígado, los huesos de gliptodonte o los huevos fabergé. Ahora los museos son grandes productores de dinero –atraen turistas- pero no han perdido su función didáctica. O mejor: atraen turistas porque conservan el aura de su función didáctica y los turistas creen que los viajes educan. Nosotros, como cualquier sociedad contemporánea, museamos casi todo –en Buenos Aires hay museos de odontología, de la Policía Federal, de la caricatura, de farmacobotánica, de la DGI, de urología y siguen las firmas-: ahora creemos que tenemos que musear también la famosa Memoria.
-¿Y qué, no está de acuerdo? Usted debe ser de esos que dicen que lo mejor es olvidar.
-¿Y elegir cómo se recuerda, pensar cómo se construye ese recuerdo, no lo tienta?
Me incomoda que, una vez más, la historia de los años setentas sea la historia del terrorismo de Estado: que se edifique alrededor del edificio donde los militares más mataron, que recuerde lo que ellos decidieron. Que lo que se musee sea la maldad de los malos y el sufrimiento de sus víctimas. Sospecho que eso fue lo que los malos intentaron: que olvidáramos la decisión de sus enemigos y recordáramos su capacidad de destruirlos. Ese recuerdo hizo que desde entonces mucha gente se abstuviera de hacer nada que pudiera molestar a los más poderosos. Ahora, cuando ese miedo parece disolverse –a partir, sobre todo, de diciembre 2001-, insistir en la potencia de los malos es casi una forma de disciplinamiento.
-¿Y entonces qué quiere, que para no hacerles el juego nos olvidemos de todo? ¿Qué hagamos como si no hubiera pasado nada y santas pascuas?
Me parece que nunca dije eso, pero sí pensar qué queremos recordar de todo aquello: si centrar la “memoria” en las atrocidades o recordar también las decisiones de los que después fueron sus víctimas. Eso, en general, no está incluido en el sustantivo Memoria, argentinismo. Y recordar, sobre todo, para qué los malos ejercieron su maldad. Si no, nos hundimos en la Teoría del Demonio Solo: la dictadura como arranque de locura colectiva de un grupo de chiflados perversos que se la agarraron contra sus compatriotas al mejor estilo Hannibal Lecter.
Poner algo en un museo postula que eso que se muestra se acabó: darlo por cerrado. Y supongo que eso es parte de la operación: si la “memoria” de esos años se limita a sus atrocidades, si se encierran esas atrocidades en un museo, se termina de elaborar un mensaje que deslinda esas atrocidades de sus efectos generales, de sus beneficiarios actuales. Lo interesante de la reflexión sobre la dictadura no es pensar cómo torturaban, sino para qué lo hacían. Los militares mataron para armar esta Argentina –para la cual los radicales desfallecieron y los peronistas engañaron y los ricos aprovecharon cada una etapa: es todo el mismo viaje. El verdadero museo de la violencia militar se llama Argentina 2004, y el año pasado se llamaba Argentina 2003 y el año que viene adivinen cómo se va a llamar. Me parece que si el Museo de la Memoria no está centrado en contar eso, no cuenta nada de lo que ahora cuenta.”
Martín Caparrós en la revista Veintitrés del 11 de marzo de 2004
Muy elaborado el artículo sobre la “Memoria”.
coincido con que al construir un mueso de la memoria se estaria dando el mensaje de que el terrorismo de estado es algo cerrado. Es interesante e importante saber reconocer que tenemos muchos beneficiarios actuales de aquél terror de los 70.
El museo de argentina 2004 tiene a gente que se caga de hambre y que no tiene ni laburo ni educacion, pero claro, como ahora parece que el dolar esta a 2,90 y los bancos no estan jodiendo a la gente, pareciera que tuvieramos que besarle el culo a nuestro presidente Nestor.
Celebro de cualquier forma el discurso de Kirchner del 25 de mayo de 2003. Lo escuche muy emocionado.
Pero…. hay argentinos mas dignos desde la llegada de Nestor ? espero que si.
Yo, como siempre, todo bicho que provenga del peronismo y que camine… desconfio. Y no soy gorila eh ?
Pero no podemos decir que Nestor es un santo cuando comulga con el aparato del PJ Bonaerense, o cuando lo pone a Duhalde de embajador del mercosur. Dejame de joder.
un abrazo.
pd : la memoria no deberia ser un argentinismo que solo se refiera al terrorismo de estado. pero que para quede clara mi posicion : yo condeno el terrorismo de estado, los milicos fueron cipayos funcionales al “consenso de Washington” y a Kissinger, que mataron a hermanos argentinos. Basta de cipayos y entregadores.
Edu en politica hay que transar SIEMPRE, o vos te crees que Duhalde lo apoyo a K gratis? no, no? ..es evidente.Algun puestito tenia que ligar.
El problema de ser crítico con todas estas cosas es que el lego después te tilda a vos de facho y te dice que no entendés nada.
Muy bueno lo de Caparrós.
Yo soy un lego pero no creo que lo que escribió caparros sea facho, pero si que a veces por ser más papistas que el papa uno le hace el juego a la derecha. Ya es suficiente con los movimientos que seguramente la derecha conservadora argentina estará haciendo en contra de estas cosas como para salir a criticar este tipo de medidas. Coincido con Caparros en que no se puede limitar la memoria sólo a esa parte, pero esto es un comienzo. Por primera vez en la historia tenemos un gobierno (nos guste o no K, el peronismo o lo que sea, pero hay que reconocerlo) que le da bola a los derechos humanos y esta desempolvando y poniendo en su lugar cosas que ya muchos de nosotros seguramente ni teniamos esperanzas de que sucedan. Y a esta altura no se puede decir que son gestos electoralistas, el tiempo sigue pasando y el área de derechos humanos es una de las que más se mueve. Yo creo que peor es la inacción. Y Caparros sabe de eso… no recuerdo muy bien la anecdota, pero era algo asi: Caparros junto a otros escritores estaban formando una asociación, debatieron bastante, y en un momento dado el tema quedo en cual iba a ser el nombre de esta asociación, Caparros propuso algo así como “La Vaca”, porque es sobre lo que todos empezamos escribiendo en el primario (composición tema: La Vaca)… el nombre era ingenioso, pero a muchos de los presentes no les agrado y optaron por algo más conservador… bueno, Caparros se retiro y el proyecto no prospero, o por lo menos prosperó sin él.
Y este es uno de los grandes problemas de los intelectuales “progres” (o el adjetivo que los que no son legos y se juntan a masturbarse dialecticamente durante horas en los cafés para ver quien habla más bonito consideren correcto) tienen… prefieren la inacción en lugar de avanzar sobre las cosas. Dejemonos de joder, estamos en un país donde en los últimos años se liberó, ascendió o condecoró a los genocidas… esto es un paso adelante. Hace dos años alguién se hubiese imaginado la posibilidad de dar de baja los indultos, cerrar el edificio de la esma, etc???
Si fuese por caparros sería mejor dejarlo así, hasta que todos nos pongamos de acuerdo en el nombre del museo, que color va a tener, las palabras correctas, horario de entrada, etc, etc… y además que le aprueben el nombre “La Vaca”….
Me hace acordar a los comandos de liberación de “La Vida de Brian”.
El problema entre actuar sin pensar y pensar sin actuar es un problema, definitivamente. La anécdota que contás sobre “La vaca” y Caparrós tenía que ver con la asociación paralela a la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) que quería hacer un grupo de intelectuales. Pero tengo entendido que sí se hizo, aunque puedo estar equivocado.
En todo caso, la función de Caparrós es llamar a la reflexión, para eso es un intelectual. Están pasando cosas realmente extrañas. A priori, Kirchner y sus amiguitos me simpatizan, pero a la vez me parece mal darles carta blanca sólo por algunos gestos.
Dice que no va a pagar la deuda, y la paga; anula las leyes de obediencia debida y punto final, y yo no vi a ningún torturador preso; Estela de Carlotto protagonizó un episodio bastante oscuro de corruptela hace unos meses; Miguel Bonasso está patoteando por ahí.
Todo bien, yo prefiero esto antes que Menem o De La Rúa. Pero las cosas siempre son más complicadas que lo que parecen.
La actitud de “pensar menos y actuar más” te habría llevado en los ’70 a ser peronista.
“La actitud de “pensar menos y actuar más” te habría llevado en los ‘70 a ser peronista.”
Se me ocurren al menos 42 formas de responderte a eso, pero ninguna de ellas es agradable, así que dejemoslo ahi.
creo que todo es valido a la hora de reflexioner…posiciones encontradas sobre temas tan sensibles, cuanto mas mejor….
El museo aún no abrió. No se sabe que va a mostrar. No se conoce el tipo de museo que va a ser. Si Caparrós es un intelectual, y plantea una definición de museo tan incompleta, elemental y antigua, parece que lo hace a proposito. Obviamente conoce el dinamismo, la vida, y la influencia sobre el futuro que tienen los diferentes museos alrededor del mundo. Esa crítica a un feto de museo, sobre sus actos futuros como adulto solo se enmarcan en las ganas de criticar a la actual forma de hacer politica de este gobierno que emana el autor. Con respecto a la critica, estoy de acuerdo con Caparrós. Siempre es más fácil criticar al bebé inocente.
Estoy de acuerdo con Kane. Además hablar de cerrar un proceso cuando recién se están iniciando los juicios es un sinsentido.
Por ahí los intelectuales tienen la responsabilidad de hacernos reflexionar, pero a menudo su empecinamiento en preservar una supuesta coherencia vuelve impracticable su aportación, o la distorsiona.
Enterrador: me encantaría pensar que recién se están abriendo los juicios. Por lo que sé, la anulación de las leyes de impunidad lo único que logró hasta ahora es impedir la extradición de los delincuentes a España. De todas maneras, celebro tu optimismo.
Por otro lado, una de las cosas que dice Caparrós (la más importante, a mi juicio) es que, más allá de las violaciones a los derechos humanos en concreto, el objetivo final de esas violaciones se cumplió a la perfección y se continúa cumpliendo. Es decir: metamos preso a Astiz, pero hagamos lo que él hubiera querido hacer con la economía del país. Porque Astiz no fue solamente un perverso malvado, fue el instrumento del poder para lograr un objetivo, que es el de dejar a la Argentina como está ahora, el de chuparle toda la sangre que le quedaba (igualito a cuando le sacaron el oro y la plata al Perú durante la conquista). Si reducimos el problema a unos loquitos que torturaron, si ponemos a León Gieco a cantar “El país de la libertad” y nos ponemos contentos porque ahora todo cambió, estamos fritos. Todo sigue igual, pero peor: ahora no es necesario que nos torturen para hacernos lo que nos quieren hacer.
“Todo sigue igual, pero peor”
Ok, tenés razón, estamos igual que en la dictadura. Por dios… este es el problema, una cosa es la critica, el escepticismo, y otra es no reconocer ningún avance… el problema es que la “intelectualidad” argentina es tan cagona que prefiere ponerse en las antipodas de todo por miedo a parecer oficialistas.
Yo, si hay algo que no soy, es peronista, pero no voy a ser tan miserable de criticar las medidas que son correctas (y que desde hace años que se vienen pidiendo) sólo porque el partido gobernante no es el mio.
Estoy seguro que si mañana llegase a presidente Zamora y no pagase la deuda externa saldrían los Caparros y Dieguez a decir “Simmm.. todo muy lindo, pero cuando le dijo no te voy a pagar en realidad filosoficamente…. blah blah blah blah”
Sobre el artículo de Caparros, se entendió lo que dice, no hace falta que lo aclares. De hecho la gente que estaba en el acto pedia lo mismo. La gente no es tan imbecil como los “intelectuales” (y ahi más comillas que nunca) piensan.
Ok, sinceramente espero que tengas razón. Lo hablamos en diez años. Por lo que sé, Kirchner no tomó absolutamente ninguna medida destinada a cambiar las cosas REALMENTE, más allá de lo que dice en sus discursos. ¿Qué onda en Santiago del Estero, por ejemplo? El acto de hoy le sirvió mucho más a él que a nosotros. Ahora va a recorrer el mundo esa foto de Kirchner, con Hebe de Bonafini y un montón de argentinos aplaudiendo. Y Kirchner va a quedar como un capo, prácticamente gratis. A mí también me cae infinitamente mejor que Menem y que De La Rúa, buena onda, pero me da un poco de temor el optimismo generalizado.
En el acto de hoy hubo mención, en parte y como los representantes de hijos y otros pueden,a todo lo que dijo Caparrós que no iba haber. El museo me parece que tiene que sobrevivir a Kirchner y sus propositos políticos, pero también parece que tiene que sobrevivir a los prejuicios de otras personas que no parecen conocer el poder que un museo puede tener. Estoy de acuerdo que de simbolos no se vive. Pero sólo el dogma revolucionario puede imaginar un presidente perfecto luego de tantas heces. El muchacho sigue siendo negativo, pero el numero se acerca a cero.
Uff… esta es la última porque se esta volviendo bizantino esto…
Probablemente si hace un año te hubiesen consultado habrias respondido que las medidas que ahora se estan tomando son cosas que deben hacerse. Ahora que estan hechas son sólo cosas discursivas.
“Practicamente gratis”… si era practicamente gratis, por qué no lo hizo De la Rua o Duhalde? En serio te parece que es poco que un presidente este en el mismo escenario que HIJOS y no guardandose en la quinta de olivos un 24 de marzo? Obviamente, esto no termina de resolver los problemas de los argentinos, pero es un cambio de postura del estado fuerte. Hace unos años si alguien en un programa político hubiese planteado la idea de confrontar a la cupula militar con “simbolos” como quitar un par de retratos o sacarles un edificio se hubiesen cagado de risa, “es imposible”, “el costo politico”, “causaria malestar en las fuerzas armadas”, “peligraría la democracia”, etc.
Yo no digo que hay que besarle las manos a K por cualquier cosa que haga, pero no se puede ser tan necio de no reconocer que ciertas cosas son un paso hacia adelante. Por eso no me voy a poner a avalar toda su gestión, sino que yo me estaba refiriendo a ESTO concretamente. Sin embargo, sobre lo de santiago te respondo que si lo que planteas es intervenir la provincia me parece al pedo… ya se hizo, y mira lo que resultó.
A mi el optimismo generalizado también me da un poco de temor, pero una cosa es el optimismo generalizado porque a fin de mes nos compramos una videocasetera y nos vamos a Disney (cosa que vos conoces porque como vos decias en tus posts pertences a una TFM) y otra cosa es el optimismo generalizado porque se toman medidas que los demás no ponian ni como posibles en sus plataformas electorales.
No se… me da gracia que en esto tu postura es parecida a la del niñopunkqueescribetodoconk kristian….
Sobre el artículo: es muy difícil ganarle al tiempo y evitar la cosificación de la historia; y así como en el imaginario colectivo comienza a tomar forma la idea de los militares irracionales que actúan sin ton ni son, también esa Voluntad que quiere recordar Caparrós se acartona y se puede leer en forma de folletín policial en las páginas de Miguel Bonasso. Para mí lo malo no es que no se recuerde que hubo una vocación de lucha; ni siquiera que no se discuta la motivación, la legitimidad y la efectividad de aquellos a quienes los militares dijeron venir a remprimir: lo peor es lo poco que puede aportar ese debate a forjar caminos para avanzar desde la democracia de la derrota, desde la Argentina devastada y despolitizada de hoy.
Y sobre los comentarios: pensar que Kirchner es simplemente “más de lo mismo”, otro engranaje más de una máquina implacable que no se puede alterar, de un curso de la historia fijado de antemano, me parece un pensamiento mucho más derrotista que el de olvidar por qué causa se arriesgaron a morir tantos jóvenes hace treinta años.
No todos peleamos por lo mismo, y eso está claro. Ni todos defendemos a quienes están en el poder. Espero que el tomar una postura no nos enfrente como enemigos. Quiero suponer que el hecho de atrevernos a criticar no anula nuestra capacidad de ejercer algún tipo de poder, por mucho que les joda a otros (y aquí, puede que estemos cagándonos en la cabeza de nuestra majestad, el bebé, aún sin quererlo), pero eso es lo que implica hacer ejercicio de poder: es hacer, y eso siempre jode. Por suerte ya pasó de moda la parálisis de los intelectuales, y ahora se los lee, pero no son un estilo de vida.
Por otro lado no me parece que la Argentina esté despolitizada ni desvastada. Más bien, creo que está naciendo otra manera de pensar, en donde el ogro no es un partido político, y no sé si es más grave. Pero de ninguna manera se puede vincular un partido a una manera de vivir en un país. Y la memoria no se guarda, no se acalla, no se mata, no se detiene en un museo. Es un buen gesto, y forma parte de algo más grande. No le pienso dar poder a K. para decirme que la memoria es eso y nada más, ni pienso quedarme con que los ’70 fueron “ellos” y nada más, no pienso hacer que además de gobernar la economía el trabajo y demáses, además me gobiernen el diccionario y mis posibilidades de recordar lo que me salga de los ovarios. Su voluntad llega hasta ahí. Luego comienza mi responsabilidad de que la historia continue, y de construirla. Y eso es lo que yo llamo poder. Y no pienso renunciar a él. Y nadie me va a hacer creer que los intelectuales o los gobernantes son los poseedores del pensamiento o de la verdad o de las armas o de las herramientas. Y quien quiera creerlo, está yendo hacia atrás, renunciando, y volviendo no sólo a los 70, sino a los feudos.
el museo de la memoria es una pelotudez para hacer politica sin guita.
Por lo general, los museos guardan cosas muertas o tristemente inertes.
En este presente, contemplo que traer el pasado sirve para supurar viejas heridas que merecen limpiarse y sanar.
Pero es un riesgo, aprender de él y contar con los elementos que brinda para trascender el “history repeating” a veces se convierte en adicción. Y, sin darse cuenta, uno comienza a vivir en el museo. Atado, rememorando, sufriendo en la vitrina de la vida. Esa vida que fluye, que es aquí y ahora. Las “atrocidades” siguen cometiendose en cada acto cotidiano. No son ajenas a nosotros. Las fraguamos con cada uno de nuestros actos. Muchas de ellas formarán parte de museos futuros, otras, tal vez mueran con nosotros.
La vida es perfecta chicos… la mente y la memoria no; no se olviden de eso…
Luis