Dieguez’ pick

Existe una especie de subgénero cinematográfico que suele contar la historia de una típica familia americana, honesta y trabajadora, feliz y sin problemas, acosada por un loco pervertido y psicópata. Cabo de miedo, La mano que mece la cuna, Atracción fatal y, más recientemente, Retratos de una obsesión, todas tienen en común un moralismo recalcitrante (las dos últimas “castigan” el adulterio) y la victoria de “los buenos”, que permite que la gilada salga del cine reafirmándose en su idiotez.

Pero el cine crea sus propios anticuerpos. Para anular y poner en evidencia todo ese subgénero deplorable, existe Funny Games, de Michael Haneke.

Obviamente no se estrenó, pero se consigue en Liberarte o se puede bajar por Internet.

Enjoy, if you can.