Y vos, ¿de qué lado estás?

Siempre traté de mantenerme alejado de las discusiones que se vinieron dando últimamente en diversos blogs, sobre todo porque desconfío de la posibilidad de la comunicación entre las personas. Así, en general. También desconfío de la vida, como Pappo, pero esa es otra historia.

Hay dos equipos diferenciados y, sin dar nombres, los llamare: Equipo Lila y Equipo Turquesa. Yo pertenezco claramente al equipo lila.

La cosa es que recién estaba escuchando un tema de Leo Maslíah que me hizo reflexionar sobre el que yo considero es el problema básico del equipo turquesa. Y es que sus integrantes tienen una capacidad de análisis tan pobre que no saben argumentar. Entonces, ante la imposibilidad del debate, anteponen una virtud que no tienen pero que es muy bien vista: la tolerancia.

Como no sé por qué eso está mal, lo tengo que tolerar. Como no sé refutarte, te pido tolerancia.

O como dice Leo en El jodedor:

“En vez de palmitos te doy alcauciles
Predico la paz y fabrico misiles
Yo vendo la guerra y me compro la ciencia
Predico la paz pero inculco paciencia”

Predico la paz, pero inculco paciencia.

Piénsenlo.

Update: cuando posteé esto tuve el impulso inicial de quitar la posibilidad de comentarios. Luego me pareció que no daba, pero evidentemente era lo que habría que haber hecho desde el principio. Repito algo que puse más arriba: “desconfío de la posibilidad de la comunicación entre las personas”. Si, si.