Si no podés conseguir lo que querés, vení conmigo (Gorillaz)

Ayer viajaba en el subte de Madrid y cuando ví una calcomanía de un sindicato de trabajadores del metro tuve una epifanía pelotuda: existen sindicatos que no son peronistas. Esto puede parecer una obviedad (lo es) pero me resultó marciano. Acá hay todo lo mismo que en Buenos Aires, hasta podés comprar carne argentina, pero no hay peronismo. Y lo más loco de todo: que no haya peronismo no significa que no haya sindicatos, que los trabajadores no estén organizados, que no reclamen sus derechos, que no se los respeten.

¿Qué pasaría si en Argentina los trabajadores se dieran cuenta que organizarse y tener un sindicato es un derecho adquirido hace rato en todo el mundo y no un obsequio otorgado por un General magnánimo y su santa mujer? Cuando eso pase (probablemente nunca), empezamos a hablar.