Mentiras que matan

La soldado Jessica LynchOk. Primero lo supusimos, luego lo supimos y ahora lo confirmamos: la soldado Jessica Lynch, una bonita rubia de sólo 19 años nacida (paradójicamente) en una ciudad llamada Palestine, ubicada en West Virginia, no fue capturada por las tropas de Saddam y luego rescatada a sangre y fuego por las de Bush. Todo sucedió al revés: un accidente automovilístico fue el causante de sus heridas, ya que no las balas iraquíes, y estaba siendo bien atendida por los monstruos con turbante en el momento en que sus compatriotas llegaron a “rescatarla”, a sangre y fuego (eso sí), de un cautiverio que nunca existió. Cámara en mano.

Esto me recuerda una película estrenada hace relativamente poco -aunque parecen siglos-, que hoy jamás podría hacerse en el seno de Hollywood. Se llama Mentiras que matan y el guionista es David Mamet. Para muestra, basta un botón:

Robert De Niro: -¿Qué es lo que la gente recuerda mejor de la Guerra del Golfo? Una bomba cayendo por una chimenea. Dejame decirte algo: yo estaba en el edificio dónde filmamos eso con un modelo de 25 centímetros hecho con Legos.
Dustin Hoffman: -¿De verdad?
Robert De Niro: -¿Quién diablos puede decirlo?