Fue parecido a lo que me pasó hace un año y medio: recién estaba en un bar -esta vez el Guadalupe, frente a la Iglesia, en Paraguay y Medrano-, y entró un tipo con un arma, vació la caja, se llevó un par de billeteras, un celular, y huyó en su moto.
El susto fue grande, mayor al de la otra vez, porque la cosa parecía más improvisada y el tipo blandía el arma con demasiada displicencia.
Cuando todo terminó, y a medida que se normalizaban mis pulsaciones, pensé: “Puta madre, soy yeta”. Es un pensamiento esotérico y egocéntrico por partes iguales. Pero me pongo a pensar en esos comerciantes que denuncian ante las cámaras de algún canal bancado por De Narváez, con precisión matemática, que los asaltaron 48 veces en un año, y me pregunto cómo puede ser que no se les haya cruzado por la cabeza la posibilidad de que tengan una terrible mala suerte.
Quiero decir: no conozco a nadie que haya sido víctima de un asalto a mano armada en un bar, entonces que a mí me haya ocurrido dos veces en un año y medio sólo es atribuible a la mala suerte. A estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Inferir de estos azares que la inseguridad va en aumento, es ser un idiota sin remedio.
Al margen: ninguna de las dos veces me robaron nada, lo cual me da qué pensar. ¿Tanto se me nota que estoy económicamente en la lona? Chorros: ¿acaso mi dinero no vale?




mmm…tendrias q replantearte eso de la yeta si no te robaron las dos veces, q suerte querido! jajaj
Quizás, la “mala suerte” de estar presenciando un robo, se compensa con tener la “suerte” de que no te roben. ;)
pero con esas dos veces, estadísticamente hablando, le salvaste la vida a toda tu familia.
No estoy seguro, pero creo que a los yeta no les pasa nada, sino a los que estan cerca de el.
Refuto tu teoria estadistica: yo fui victima (y tampoco me afanaron nada) de un asalto a mano armada en un bar.
por alguna razón, éste blog apareció en algún link de mi reader y por alguna razón hice click en un link desconocido (este mismo), cosa que usualmente no hago. llamalo buena o mala suerte, pero me cayó bien el blog y mucho de lo que escribís me gustó mucho. así que brindo por tu blog y por mi suerte, y lo seguiré leyendo hasta que consiga algo mejor que hacer. hasta entonces, seguirás escuchando de mí (?!).
Qué bueno que no te pasó nada ninguna de las veces. Les habrás parecido buena gente, quién quita.
genio! qué buen escrito
Si de que sos yeta se trata, entonces estás siempre en el lugar exacto, en el momento exacto.
No pienso quedar nunca contigo en ningún bar.
nunca viste “el club de la pelea”? tu sorpresa me recordo a eso…
Lei tu blog y realmente me preocupa tu salud mental y de tus seguidores. Segun vos estadisticamente tengo la misma probabilidad que me afanen en una esquina de Gral Conesa que frente a la villa 31. Suena peligrosamente ridiculo. . . . un consejo, internate en un neuro-psiquiatrico o mejor pegate un tiro.