El título de tapa de la anteúltima revista Noticias dice: “Polémica. Guinzburg y el tabú del cáncer”. La bajada dice “Su muerte se transmitió en cadena nacional pero la mayoría de los medios evitó informar sobre las verdaderas causas de su deceso. La lucha del gran humorista contra una enfermedad que prefirió ocultar. Debate ético, necesidad de prevenir y desmitificar vs. hipocresía social.”
En la tapa de la última Barcelona, dice “Barcelona espera que, si se enferma de cáncer, Jorge Fontevecchia enfrente los tabúes y se lo informe a todos sus lectores en tiempo y forma.”
dialogo ocurrido hace unos años o tal vez en algun sueño:
Marcos: es un cuento postumo de Hemingway o alcanzò a publicarlo antes de morir?
Yo: de suicidarse…
Marcos: de morir. Lo demàs es chusmerìo para los medios.
Imagino a Guinsburg en su lecho de muerte satisfecho de reconocerse uno de los pocos intocables por los servicios de inteligencia de los medios. Una “investigacion” acerca de “las verdaderas causas de su (inminente) deceso” serìa una profanaciòn, que por una vez, tratandose de una persona con amigos en todos los medios, serìa desde estos apreciada como tal. Guinzburg, claro, intuyò que nada dura para siempre, tampoco el respeto hacia su persona, sus creencias, y su forma de morir, un equilibrio de por si demasiado inestable. Bastaba que un medio decretara el fin del minuto de silencio para que comience la profanacion. Imagino a Guinsburg profetizando que ya pocos dias despues de su muerte saldrìan las revistas a entrevistar a su madre y hablar de tabues y causas verdaderas. Triste al pensar que ni siendo la persona màs querida del medio se puede zafar de esta mierda de titulares con las palabras màs vendedoras: cancer y taboo. La verdadera causa de su muerte es que estaba vivo y todos los vivos mueren. Lo demàs es chusmerio de los medios.