—¿Cómo fue esta década para vos?
—Fue mi “decadrón”; la empecé en ácido y herido por un bate de “hardball” sin remaches, reinventamos la pasión laica para el mito de El Salmón que solamente nadaba contra la corriente, fui narcotraficante, fui el poeta de los gangsters y yonqui, entré con un “Dr. Sampler” al principado flamenco, sacrifiqué un burro, me fumé hasta el cristal de las pipas, dormí en la escalera una Navidad y volví en primera clase, viajando al lado de un amigo con un corazón valuado en 200 millones de dólares, la amistad de Pappo me sostenía y aprendí a nunca blablabla quedarme sin el aliento del día siguiente, blablabla me dejé llevar por los Decadentes y la psico-blablabla-farmacia, unos músicos de Parque Le-$#%#$-loir (que creía conocer de alguna pa-blabla$#$$”-rte) me llevaron a Mendoza….
¡CALLATE PELOTUDO!
(“Fue mi decadrón”, jueves 24 de diciembre de 2009, Página/12)