Andrés Calamaro, pelotudo de la década

—¿Cómo fue esta década para vos?

—Fue mi “decadrón”; la empecé en ácido y herido por un bate de “hardball” sin remaches, reinventamos la pasión laica para el mito de El Salmón que solamente nadaba contra la corriente, fui narcotraficante, fui el poeta de los gangsters y yonqui, entré con un “Dr. Sampler” al principado flamenco, sacrifiqué un burro, me fumé hasta el cristal de las pipas, dormí en la escalera una Navidad y volví en primera clase, viajando al lado de un amigo con un corazón valuado en 200 millones de dólares, la amistad de Pappo me sostenía y aprendí a nunca blablabla quedarme sin el aliento del día siguiente, blablabla me dejé llevar por los Decadentes y la psico-blablabla-farmacia, unos músicos de Parque Le-$#%#$-loir (que creía conocer de alguna pa-blabla$#$$”-rte) me llevaron a Mendoza….

¡CALLATE PELOTUDO!
(“Fue mi decadrón”, jueves 24 de diciembre de 2009, Página/12)

Feliz Navidad

Cuando era chico creía en Papá Noel
Aunque sabía que era mi papá
Y colgaba mis medias en Navidad
Abría mis regalos y me ponía contento

Pero la última vez que hice de Papá Noel
Estaba en la puerta de un supermercado
Vino una banda de chicos y me asaltaron
Y dejaron desmayado a mi reno

Dijeron:
Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes
Te vamos a golpear si no largás la plata
Queremos los billetes así que no nos hagas enojar
Dale todos los juguetes a los chicos ricos

No le des a mi hermano un disfraz de Hombre Nuclear
No le des a mi hermana un muñeco de peluche
No queremos un rompecabezas ni billetes de Monopolio
Sólo queremos los billetes de verdad

Papá Noel, danos algo de plata
Te vamos a golpear si nos hacés enojar
Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes

Pero dale a mi papá un trabajo porque lo necesita
Tiene muchas bocas que alimentar
Pero si tenés, dame un arma
Así puedo asustar a los chicos del barrio

Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes
Te vamos a golpear si no largás la plata
Queremos los billetes así que no nos hagas enojar
Dale todos los juguetes a los chicos ricos

Tengan ustedes una muy feliz Navidad
Pásenla bien
Pero acuérdense de los chicos que no tienen nada
Mientras ustedes se toman un vino

Papá Noel, danos algo de plata
No tenemos tiempo para tus estúpidos juguetes
Papá Noel, por favor, largá la plata
Te vamos a golpear si nos hacés enojar

Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes
Te vamos a golpear si no largás la plata
Queremos los billetes así que no nos hagas enojar
Dale todos los juguetes a los chicos ricos

Un laberinto indivisible, incesante

A los investigadores del caso Pomar les están pegando por todos lados, pero yo creo que han leído La muerte y la brújula y están de acuerdo con el detective Erik Lönnrot:

“-No hay que buscarle tres pies al gato -decía Treviranus, blandiendo un imperioso cigarro-. Todos sabemos que el Tetrarca de Galilea posee los mejores zafiros del mundo. Alguien, para robarlos, habrá penetrado aquí por error. Yarmolinsky se ha levantado; el ladrón ha tenido que matarlo. ¿Qué le parece?

-Posible, pero no interesante -respondió Lönnrot-. Usted replicará que la realidad no tiene la menor obligación de ser interesante. Yo le replicaré que la realidad puede prescindir de esa obligación, pero no las hipótesis.”

Qué bueno que nuestros policías sean tan leídos.