El luchador (¡¡spoilers!! ¡¡cuento el final!!)

Después de ver la interminable Benjamin Button me quejé del remanido recurso de los flashbacks del final, que intentan provocar una emoción que la película por sí misma no pudo provocar.

Como no podía ser de otra manera en una película tan estúpida, en Slumdog Millionaire ocurre lo mismo: pegotean postales de momentos clave para condensar en diez segundos la frugal emoción desparramada en dos horas, así podemos sentir algo.

Dos películas horribles.

La contracara es El luchador, de las tres la que más provecho podría haber sacado del puto truquito. Pero el final no se extiende con flashbacks, al contrario, se contrae escamoteándonos la muerte de The Ram, y la última imagen que vemos es la del magnífico y triste luchador saltando de las sogas del ring y volando por el aire. No hace falta más para que nuestro cuerpo sienta que acaba de ver una de las películas más potentes y emotivas de los últimos tiempos.

La gilada en acción

Toda esta cantinela del policía asesinado me tiene perplejo. La gilada pone el foco donde no va.

Un policía con más de treinta años de experiencia, que patrulla la misma zona desde hace más de dos décadas, sospecha que están robando un local: entra para ver qué pasa y dos ladrones le sacan el arma y lo matan.

¡Y los vecinos se deshacen en elogios y dicen que era un buen policía! Yo creo todo lo contrario: era un pésimo policía que si no se sabía cuidar a sí mismo, mucho menos podemos pretender que nos fuera a cuidar a nosotros. De hecho, los ladrones huyeron con su arma, que seguramente causará más muertes inocentes. Me hace acordar al policía de Magnolia cuando le confiesa a la rubia cocainómana que perdió su arma, que es el hazmerreir del cuartel y que se siente como un tonto.

Y la gente en lugar de salir a la calle a pedir mejores policías, pide endurecimiento de penas. Tienen endurecidos los sesos.

Lujo

Estando de vacaciones conocí a un abogado que laburaba de ayudante de fiscal. Entre seca y seca, hablamos de Cromañón y de los juicios a los represores. Sobre esto último, me contó que escuchó en más de una oportunidad a gente de la Justicia diciendo cosas del tipo “la verdad que a mí me cuesta llevar adelante este tipo de causas”. ¿Por una cuestión de miedo o por ideología?, pregunté yo con ingenuidad, y fue tajante: “Por ideología, porque están de acuerdo con lo que hicieron”.

La charla había quedado semi-olvidada hasta el otro día, que leí la siguiente noticia en Internet:

Zaffaroni, a favor de enjuiciar a los magistrados que demoren las causas por delitos de lesa humanidad

Hay argentinos que no se merecen el lujo de tener en la Corte Suprema a Eugenio Zaffaroni.

Gente grosa: hoy, Sarah Silverman

Supe de la existencia de Sarah Silverman cuando vi la genial The Aristocrats. Una de las partes más graciosas (y eso que es una película muuuuuy graciosa) es la de ella. Acá, el clip (aunque si no vieron la película, probablemente no les cause la menor gracia):

Después me pasaron un video del programa Jimmy Kimmel Live!, conducido por su novio. Es este:

Para ese momento yo ya estaba enamorado por completo de Sarah Silverman (que ganó un Emmy por esta canción, aunque no lo crean). Hoy me puse a curiosear en su biografía y dí con un par de datos interesantes.

En el programa Late Night with Conan O’Brien hizo un chiste que cayó mal porque usó el término “chink”, que es una forma despectiva de referirse a los orientales. Dijo que la habían convocado para ser jurado en un juicio, y que para zafar de ese deber cívico una amiga le recomendó escribir algo inapropiado en el formulario, algo tipo “I hate chinks”, pero que como no quería que pensaran que era racista, al final puso “I love chinks… who doesn’t?”.

La palabrita enojó a Guy Aoki, director de la Media Action Network for Asian Americans, que exigió una disculpa. Conan O’Brien se disculpó, pero Sarah Silverman no. En cambio, participó de un debate junto con Aoki en Politically Incorrect, otro late-night show, conducido por el comediante Bill Maher. Ahí Silverman trató de explicarle a Aoki que la broma no era racista, sino precisamente lo contrario: se burlaba del racismo y de los racistas. Aoki nunca entendió y sugirió que tendría que haber cambiado el término “chink” por “Chinese people”. Y Silverman le contestó: “Sos un idiota” (douchebag).

Sarah Silverman también contribuyó a la campaña de Barack Obama con un video muy gracioso en el que urge a los jóvenes judíos a visitar a sus abuelos en Florida y convencerlos de que voten por Obama. Se sabe: la Florida era uno de los estados clave (o sino pregúntenle a Al Gore) y los judíos más conservadores podían mirar con recelo a un negro con nombre musulmán. Al final, Obama ganó en Florida, con un margen menor a los tres puntos.

¿Cómo no enamorarme de esta mujer? Es linda, es graciosa, es inteligente… ¡y es de la cole!

Bring back crucifixion!

“Many people in this country want to expand the death penalty to include drug dealers. This is really stupid. Drug dealers aren’t afraid to die. They’re already killin’ each other by the hundreds every day. Drive-bys, turf wars, gang killings. They’re not afraid to die. The death penalty means very little unless you use it on people who are afraid to die. Like the bankers who launder the drug money. Forget dealers. If you want to slow down the drug traffic, you have to start executing some of these white, middle-class Republican bankers. And I don’t mean soft American executions like lethal injection. I’m talkin’ about crucifixion, folks. I say bring back crucifixion! A form of capital punishment the Christians and Jews of America can really appreciate.”

George Carlin

Benjamin Button

Cuando un director de cine nos quiere hacer llorar, suele apelar siempre al mismo recurso: poner imágenes al final de la película de personajes que murieron, con un texto en off alusivo y una música melosa.

Ese recurso debería estar prohibido por la convención de Ginebra.

La última película que lo utilizó es la impresentable Benjamin Button. Muerte a David Fincher. Lean el genial cuento de Scott Fitzgerald y dinamiten el Hoyts.