Life of Borges

Samuel Johnson fue uno de los grandes poetas ingleses del siglo XVIII; James Boswell, su amigo durante más de veinte años. Durante ese tiempo registró sus conversaciones y después de la muerte de Johnson, utilizó esos registros -además de entrevistas a amigos y otras investigaciones- para escribir Life of Johnson, una biografía de su amigo.

Esa biografía tiene la particularidad de que no sólo da cuenta de los hechos de la vida de Johnson -como cualquier biografía-, sino que también es algo así como la biografía de su pensamiento. “Indeed I cannot conceive a more perfect mode of writing any man’s life, than not only relating all the most important events of it in their order, but interweaving what he privately wrote, and said, and thought”, dice Boswell en uno de los primeros párrafos.

Resulta evidente desde el principio que Borges, el libro de Bioy, es algo muy parecido. Además Life of Johnson era un libro que a los dos les gustaba mucho, y del que hablan en varias oportunidades a lo largo de los años.

Miércoles, 18 de mayo (de 1960). Borges: “Dice la Encyclopaedia Britannica que la Vida de Johnson no es el libro más leído del mundo porque es un todo continuo, no dividido en capítulos: si uno entra no lo deja así nomás, pero cuesta entrar. ¿Sabría Johnson que Boswell estaba escribiendo la Vida? ¿En el libro se dice? Habría que investigar eso… Yo creo que sí. Explicaría la inactividad de Johnson en los últimos años: no sólo por pereza no escribiría, sino por la seguridad de que nada de lo que decía iba a perderse. ¿Tendría curiosidad de ver lo que Boswell estaba haciendo, de ver cómo lo mostraba en el libro? Tal vez no. En todo caso no creo que Johnson haya corregido nada: darse el trabajo de corregir ese libro no se parece a Johnson (por haraganería, por generosidad de alma, por indiferencia). Es claro que Boswell sí habrá corregido; habrá mejorado y estilizado los dichos y los episodios. Hizo bien”. Yo me preguntaba mientras tanto si él sospecharía la existencia de este libro; si tendría curiosidad de leerlo; si lo corregiría; si la circunstancia de que últimamente escribía tan poco se debería no sólo a la deficiencia de la vista y a la haraganería, sino también al conocimiento de este libro.

Ortega II

Los programas sobre fútbol viven de la polémica, a veces incluso da la sensación de que uno dice “yo pienso que A” y el otro dice “yo pienso que B”, sólo para llenar una hora de programa con una discusión sobre eso, discusión que nunca lleva a ningún lado.

Por eso resulta aún más sospechoso que sobre el caso Ortega no haya discrepancias y todo el mundo opine la misma pelotudez: que Simeone hizo bien, que no darle todos los gustos es una manera de cuidarlo, etc. ¿Cómo no se dan cuenta de que el Burrito tuvo una recaída en el momento en que NO ESTABA JUGANDO, después de lesionarse en el partido contra Racing? ¿Cómo no se dan cuenta de que el mejor tratamiento para Ortega es que juegue al fútbol? Lo dijo la hermana el otro día en Olé: “Todo empezó cuando Ariel se volvió de Turquía. O antes, porque él no se quería ir a ese lugar. Pero fue, volvió y cuando no lo dejaron jugar en la Argentina se deprimió. Fue un error gravísimo haber ido a Turquía”.

Si a Ortega le hace bien jugar, y a River le hace bien que Ortega juegue… ¿qué carajo me importa que un adicto al mate amargo se ofenda y pegue un portazo para ir a pifiar goles a Jerusalén?

Pero no, todos los periodistas deportivos opinan más o menos esto que opina el gordo forro de Leo Farinella. Esto que escribió Farinella también lo dijo el domingo pasado, el día en que se armó el kilombo, y Gastón Recondo (otro gordo forro, pero un poco menos gordo y un poco menos forro) le paró el carro con una bronca contenida y le dijo algo así como “Si vos decís eso y después el día de su cumpleaños lo empujás a que pise el palito…” Farinella contestó un débil “No sé por qué decís eso”, haciéndose un poco el boludo, y Recondo sabiendo que se había zarpado (de caliente), siguió hablando como para que lo que dijo pasara desapercibido.

Creo que el caso Ortega me enerva más que el conflicto entre el campo y el Gobierno.

En el horno

El otro día me habían comentado, y ahora lo acabo de comprobar, que el Facebook tiene una sección en donde uno puede hacerse fan de diversas figuras públicas. Ahí hay una parte dedicada a los políticos y uno puede anotarse como partidario de alguno. El político que más adhesiones despierta es Barack Obama, con algo más de un millón de partidarios.

Adivina, adivinador: ¿cuál es el político argentino con mayor cantidad de partidarios en Facebook? Si no contamos al Che Guevara (porque ejerció en el extranjero), la respuesta es escalofriante: Alfredo De Angeli.

La gilada, según Borges

Del diario de Bioy Casares sobre Borges

Domingo, 24 de mayo (de 1959). Borges: “La gente no entiende las cosas más sencillas. Los otros días dije que en Buenos Aires comemos canelones o ravioles como la cosa más natural; si en cambio nos sirven empanadas, se las comenta, etcétera. Mis oyentes creyeron: (a) que no me gustaban las empanadas; (b) que estaba en contra de lo argentino”.

Babilonia gaucha

Me suena el celular un viernes a las cinco y media de la tarde. Es Diego Lerer, de Clarín Espectáculos. Hay que hacer una nota ya mismo con Vincent Gallo, la primera exclusiva, porque se van a proyectar en el MALBA las dos películas que dirigió. La nota es ahora en el Faena y aunque es por el ciclo en el MALBA, el tema obviamente es la película de Coppola y los kilombos con los actores.

Como nene con chiche nuevo me tomo un taxi a Puerto Madero, algo nervioso por la posibilidad de que Vincent Gallo no quiera hablar sobre nada que no sean sus películas. Luego de una espera en el lounge del Faena -un lugar de lo más estrafalario, en donde un agua mineral cuesta veinte pesos y hay cabezas de ciervos en las paredes-, aparece Vincent y subimos a su habitación.

Por suerte el tipo tiene la mejor onda y contesta todo lo que le pregunto. Empezamos hablando de sus películas, y cuando pasamos a los otros temas no se queda callado y tira frases polémicas: habla mal de los actores argentinos, dice “fuck the Union” y hasta se mete con el Gobierno (esto sin que yo se lo pregunte), pero todo con una semisonrisa que me recuerda a Simón, “el agradable”, el villano de El Superagente 86.

El resultado fue esta nota. El resto lo cuenta Lerer.

Y por último, como desgrabar me da mucha paja, dejo acá un fragmento del audio de la entrevista -que no incluí en la nota porque no me dio el espacio- en el que Vincent dice algo bueno sobre Buenos Aires: que en la peluquería de Roberto Giordano encontró al mejor peluquero del mundo.

Ortega

No entiendo cuál es el problema con Ariel Ortega. Al tipo le gustan las putas y el alcohol. ¿A quién no? Está bien, él es deportista y se supone que una vida disipada va en detrimento de su rendimiento físico. Pero aún así, con putas y con alcohol, es gracias a él que ganamos el Clausura 08. O sea: es gracias a él que a Simeone no le metieron un shot en el orto.

Pero igual parece que el Cholo está enojado porque Ortega faltó a una práctica. Un DT que sigue prefiriendo a un Abreu que pifia goles hasta cuando está en el banco antes que a un crack ganapartidos, sólo porque el primero es puntual y el otro no siempre, merece todo mi desprecio y repudio.

Por eso celebro la decisión de Aguilar de renovarle a Ortega hasta el 2011. Está claro que es una decisión 100% tribunera, pero si el Burro no se retira en River por culpa de un hincha de Racing es para pegarse un tiro en las pelotas.

Tips

En la sección DXT del último número de la revista Barcelona aparece éste recorte, con el mismo título (que en el caso de mi post, fue idea de Demián).

Pero además de eso tiene los “10 tips amenos y ágiles para saber todo sobre las elecciones en Norteamérica”, que realmente es muy gracioso.

¿Qué son los superdelegados?
Son delegados partidarios cuyo voto vale más por su ética, su liderazgo y por tener una cuenta bancaria superior a los 100 millones de dólares.

¿Por qué un negro puede ser candidato?
Porque ha sido superada la etapa de la esclavitud y ahora los negros tienen libertad para servir a los blancos desde el sillón presidencial.

¿Pueden asesinar a Obama?
Los analistas estiman que, si llega a ser candidato y triunfa, bastará que pasen tres meses de su gobierno para que cualquiera de los 30 millones de negros norteamericanos lo quiera matar.

¿Qué es mejor para América latina, que en la Casa Blanca haya un negro, un facho o una mujer?
Lo mejor para el subcontinente luso-hispanoamericano es que quien gane las elecciones ignore la existencia de América latina.

Con un negro y una mujer disputando la candidatura presidencial, ¿la democracia estadounidense se vio fortalecida?
Simbólicamente, sí, pero el fuerte de la democracia de los Estados Unidos sigue siendo la invasión de países, su lobby financiero y su lobby empresarial.

¿Los demócratas son progresistas y los republicanos fascistas?
Para que los argentinos puedan interpretarlo mejor se puede establecer el siguiente paralelo: los demócratas son tan progresistas como Elisa Carrió y los republicanos son tan fascistas como Elisa Carrió.

¿Los candidatos están dispuestos a financiar la invasión a Irak?
Todos los candidatos han manifestado que sacarán las tropas de Irak apenas tengan otro país para invadir y saquear.

¿Si ganan los demócratas, podrá superarse la situación de hambruna mundial?
Sí, siempre y cuando lleven adelante su proyecto de exterminio de pobres en África y Asia.

¿Puede Obama ser el Kennedy negro?
Además de que los une la atracción que despiertan en las miras telescópicas, Obama está en condiciones de hacer una presidencia parecida a JFK en la que ordene la invasión a Cuba, reflote la Doctrina de Seguridad Nacional y llene de putas la Casa Blanca.

¿Es cierto que el apoyo de Cristina Kirchner le jugó en contra a la campaña de Hillary?
No. El único habitante de los Estados Unidos que se enteró del apoyo de Cristina a Hillary fue el embajador argentino Héctor Timerman escuchando Radio Nacional on line.