Una de las cosas que más me irritan en el mundo, es cuando por la calle le pregunto a alguien “¿para qué lado es Av. la Plata?” y me contestan “¿Av. la Plata y qué?”.
O cuando pregunto “¿dónde es la parada del 64?” y me contestan “¿a dónde querés ir?”.
(Si tuviera comentarios, apuesto plata a que saldría algún pelotudo a observar que si yo no doy el dato de si quiero ir para Belgrano o para Congreso, el transeúnte interpelado no sabría indicarme si la parada está sobre Ecuador o sobre Pueyrredón. Fuck off.)
Pero a mí eso de que me contesten con una pregunta me cae bastante pesadito. Incluso me molesta cualquier respuesta que no sea “para allá” o “no sé”.
Y hoy las cosas terminaron de irse a la mierda.
-¿Dónde queda Lafuente al 1100? -fue mi pregunta.
Y el tipo, con tono solícito, me preguntó:
-¿A dónde querés ir?
Al final me tuve que tomar un taxi.

