¿Qué onda los que dicen “cuac” después de un chiste malo? ¿No pueden ahorrarse el “cuac” y también el chiste malo? Es como una licencia, un vía libre para decir impunemente cualquier huevada con pretensiones humorísticas. Si uno dice un chiste malo y nadie se ríe, queda como un boludo. En cambio, si uno dice un chiste malo seguido por un “cuac”, queda como una persona con sentido del humor, que dijo una estupidez adrede porque sabe que cuando se le antoje puede decir un chiste realmente bueno que provoque risas espontáneas en los interlocutores. Sólo que no lo hace por desidia, porque no tiene la menor intención de hacer feliz a los demás con sus ocurrencias.
Creo que cuando erradiquemos el “cuac” de nuestro vocabulario, el IQ promedio de la Argentina va a subir algunas décimas.

