En diciembre del ’86, el Senado del Uruguay aprobó la Ley Nro 15.848, llamada “Ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado”, cuyo artículo 1ro dice: “Reconócese que, como consecuencia de la lógica de los hechos originados por el acuerdo celebrado entre partidos políticos y las Fuerzas Armadas en agosto de 1984 y a efecto de concluir la transición hacia la plena vigencia del orden constitucional, ha caducado el ejercicio de la pretensión punitiva del Estado respecto de los delitos cometidos hasta el 1ro de marzo de 1985 por funcionarios militares y policiales, equiparados y asimilados por móviles políticos o en ocasión del cumplimiento de sus funciones y en ocasión de acciones ordenadas por los mandos que actuaron durante el período de facto.”
La ley, análoga a las leyes argentinas de Obediencia Debida y Punto Final que acaban de ser anuladas (aunque, a diferencia del caso argentino, también alcanzó a los jerarcas), fue conocida vulgarmente como la ley de impunidad.
En su disco I lique roc, del ’88, Leo Maslíah incluía el maravilloso tema titulado Mamá, quiero que caduque tu pretensión punitiva sobre mí. Copio la letra y también pueden cliquear aquí para bajárselo y escucharlo.
No te me vengas arriba
Dame una oportunidad
Sos demasiado impulsiva
Yo te quisiera explicar
No me rezongues, mamita
Yo sé que me porté mal
Pero si yo no lo hacía eran otros los que me iban a rezongar
Te juro que no, no, mamá
Yo no quería, mamá
Votar la ley de impunidad
No, no, mamá
Yo no quería votar, mamá
La ley de impunidad
Pero si yo no lo hacía
Los militares, mamá
Sé que no me dejarían
Salir de nuevo a jugar
Así que no me rezongues, mamita
Vos lo tenés que entender
No me quería perder de jugar otra vez a tener el poder
Pero, mamá, no me gustaba votar
Mamá, la ley de impunidad
No, no, mamá, no me gustaba votar
Mamá, la ley de impunidad
Es una ley espantosa
Pero sería peor
Que me cavara la fosa
Por defender el honor
Así que no me rezongues, mamita
Ya no sería legal
Tu pretensión de retarme no corre con la nueva legislación
Pero, mamá, mis sentimientos no están
Del lado de la impunidad
No, no, mamá, mis sentimientos no están
Del lado de la impunidad
Lo que pasa es que tengo una banca y me espera
Tengo que ir a legislar
No es una banca cualquiera
Vale por un Uruguay
Así que no me rezongues, mamita
Yo sólo quise cuidar
De que me siga bancando la banca y la vaca me de de mamar