Claro, si Morty Seinfeld dice que Monet era miope, todos se burlan; pero si un grupo de investigadores de Harvard revela que Rembrandt era estrábico, lo publican en el diario.
Monthly Archives: September 2004
Nadie se dio cuenta, Muñeco
Dijo el Muñeco Gallardo en Clarín sobre el famoso arañazo en la semifinal de la Libertadores: “Fue una cosa que nunca pensé que podía hacer en una cancha. Me traicionó el amor propio. Lo bueno es que la gente y hasta la prensa me trató bien. Se dieron cuenta que fue un error y no que soy un mal tipo”.
O en realidad dijo “… y que no soy un mal tipo” y hubo un error de imprenta que invirtió de lugar el “no” y el “que”, o ahora a Gallardo lo traicionó no el amor propio, sino el subconsciente.
Tres dixits (dame dos y uno)
“Mi destino es el suicidio, ahora lo tengo claro. Pero lo digo bien, de una manera optimista.”
“A mí la pepa me da para hacer cosas de gente normal.”
En Big One, en la cola del guardarropas, sudando: “Y pensar que yo antes hacía esto, pero sobria, con tacos y mini shorts. Aguante la vejez.”
Tres anécdotas
Gracias al bendito caché del aún más bendito Google, pude rescatar tres relatos que supieron hacer las delicias de mis lectores en la época en que este blog estaba bueno. Esa es la excusa para repostearlos.
El primero se llama Infierno en la ruta, y cuenta lo que me sucedió en Perú pocos días después de la caída de De La Rúa en la Argentina. Advertencia: hay comentarios que pueden herir la susceptibilidad del psicobolche trasnochado.
El segundo se intitula, muy poco originalmente, Quién conociera a María, amaría a María, y narra otra anécdota de esa época, pero en tierras bolivianas. Tiene altas dosis de acción y suspenso, pero ojo porque hace apología, Sr. Juez.
El tercero ya es un clásico, y es mi caballito de batalla cuando de contar una anécdota se trata. Se titula Ascensor para el purgatorio y cuenta una historia verídica, mezcla de La comunidad, de Alex de la Iglesia, con cualquier película de Abbott & Costello.
Qué nostalgia, qué épocas. Éramos tan pobres e ingeniosos.
Sin motivos
Petinatto: -En el reportaje del número anterior, con Robi Rosa, hablamos de…
Dárgelos: -¡¡Robi Rosa…!!
P: -No te gusta.
D: -Habla con una sintaxis que no la entiendo…
P: -Pero cuando dijo una frase como “súper lipstick todo bien” me encantó…
D: -Pero tiene muchos millones de dólares y es un bodrio, porque es un tipo que me está contando todo su sufrimiento, como si una de las máximas de la literatura fuese sentir esa pena. Es muy de los románticos tener una pena muy añeja y cultivarla e indagarla. Pero además habla de una cosa así y después escribe temas como Living la vida loca o Pum pum María. Ay, ¿sufriste mucho? ¿Sos ex drogadicto? ¡Jodete! No hay nada peor que un ex drogadicto.
P: -Si, es verdad…
D: -Sólo un evangelista es algo casi peor. ¡Que se jodan…!
P: -¿A vos te dan bronca los tipos que se quedan enganchados en algo y no pueden salir?
D: -En realidad, me dan bronca los que arman un discurso sobre eso. Hay muchos motivos para drogarse, o quizás ninguno. Es más: algunas personas no tienen ninguno, y esos son los que se van a poder divertir toda la vida…
Todos se parecen a mí, no todos se parecen entre sí
La gente suele encontrarme parecido a otra gente. Soy el típico al que le dicen: “Ay, sos parecido a tal actor”. El tema es que me encuentran parecido a gente muy diversa.
El que gana bastante por afano es Vicentico. Gillespie también ha sido mencionado. Un par de personas me encontraron parecido a Phillip Seymour Hoffman (¡horror!) y mi abuela ha dicho Brendan Fraser, pero es mi abuela y eso prueba que tiene los sentidos completamente embotados.
Hoy se sumaron dos a la lista: Kenneth Branagh y Rodrigo de la Serna.
Iba a relacionar todo eso con Kafka y sus precursores, de Borges, pero después andan diciendo por ahí que soy pretensioso, así que mejor no. De todas formas, quienes hayan leído ese ensayo (quizás el más famoso que escribió el amigo Georgie), probablemente ya entendieron la analogía.
Nuevo header
Gracias a Demián por el header nuevo. Ya todo va tomando color.