Tirá la goma

February 23rd, 2010 by Dieguez No comments »

Cuando estaba quinto o sexto grado un compañerito repetidor me prestó el cassette Pérez-Troika, de La Sonora de Bruno Alberto. Por algún motivo me enganché con el último tema del lado B y andaba todo el tiempo cantándolo. Se llamaba “Tirá la goma” y yo por supuesto no entendía el significado.

Me la pasaba cantando ese tema y todavía hoy recuerdo el estribillo. Supongo que alguna vez mis viejos me habrán escuchado y se habrán horrorizado, de la misma forma que se horrorizaron cuando cantaba -sin entender nada,tampoco- la “Cantata de la planificación familiar”, de Les Luthiers (“Lo mejor para ser pocos / son las píldoras, píldoras / anticonceptivas”).

Realmente no recuerdo cuándo fue que conocí el significado de la expresión “tirar la goma” y no sé si cuando lo conocí lo asocié con esta canción de La Sonora de Bruno Alberto que seguramente estaba rebotando en alguna oscura catacumba de mi mente. Pero la escucho hoy y me transporta a fines de los ochenta, a mi casa de Villa Urquiza, al doble cassettera con el que jugaba a grabar programas de radio y me causa gracia recordar que la cantaba con picardía, sabiendo que había algo zarpado ahí detrás.

Miedo

February 21st, 2010 by Dieguez 3 comments »

En el noticiero de América, el canal de Francisco De Narváez, primero ponen un informe sobre los chicos que aspiran pegamento y salen a robar en patota, y después otro sobre los riesgos de la vida sedentaria.

O sea que si salgo a la calle me van a robar y golpear y si me quedo en casa me va a dar un ataque cardíaco.

Aquel sol del atardecer

January 12th, 2010 by Dieguez 9 comments »

Mientras trato de ver cómo levantar este blog para que no muera, cosa que sería una picardía, se me ocurrió compartir uno de mis cuentos preferidos de William Faulkner, que es como decir uno de mis cuentos preferidos y punto. Esto no va de copy paste, sin embargo, porque me tomé el trabajo de traducirlo yo mismo del inglés en una tarea que disfruté mucho y que espero puedan disfrutar ustedes.

En algún momento se tituló “Never Done No Weeping When You Wanted to Laugh” (algo así como “Nunca lloraste cuando querías reír”), pero Faulkner lo presentó en Scribner’s ya con el título de “That Evening Sun Goes Down”. No se lo aceptaron, y terminó siendo publicado en The American Mercury, aunque con algunos cambios.

Según cuenta Joseph Blotner en la biografía de Faulkner:

“Cuando Scribner’s rechazó ‘That Evening Sun Goes Down’, Faulkner se lo envió a The American Mercury. Al director, H. L. Mencken, le gustó el relato, pero le inquietaba un poco que el marido de Nancy se llamara Jesus y que se hablara del embarazo de ella en términos explícitos. Faulkner quiso atender las objeciones de Mencken. Cambió el nombre de Jesus. Explicó a Mencken que dejaba el diálogo sobre el embarazo porque ‘indica a Jesus como factor potencial de la tragedia lo antes posible’. Mencken podía eliminarlo si quería. Sin embargo, Faulkner eliminó el pasaje donde se decía que la panza hinchada de Nancy contenía una sandía procedente de la viña de otro. ‘Comprendo que eso sería ofensivo en Boston’, explicaba. Mencken publicó el relato en marzo de 1931, después de más cortes.”

Pocos meses más tarde Faulkner publicó su primer volumen de cuentos, These 13 (Estos 13), en el que incluía este cuento bajo el título definitivo de “That Evening Sun” (“Aquel sol del atardecer”) y con el texto revisado: Jesus se volvió a llamar Jesus y el comentario de la viña reaparece.

El título hace referencia a St. Louis Blues: el lamento de una mujer que odia ver ponerse aquel sol del atardecer porque su chico abandonó la ciudad siguiendo a una mujer con anillo de diamantes.

Así que denle play para que Bessie Smith empiece con su tango triste y viajen en el tiempo hacia el Mississippi de fines del siglo XIX y lean (escuchen) el tétrico e intenso relato de Quentin Compson.

Aquel sol del atardecer, por William Faulkner

Andrés Calamaro, pelotudo de la década

December 25th, 2009 by Dieguez 30 comments »

—¿Cómo fue esta década para vos?

—Fue mi “decadrón”; la empecé en ácido y herido por un bate de “hardball” sin remaches, reinventamos la pasión laica para el mito de El Salmón que solamente nadaba contra la corriente, fui narcotraficante, fui el poeta de los gangsters y yonqui, entré con un “Dr. Sampler” al principado flamenco, sacrifiqué un burro, me fumé hasta el cristal de las pipas, dormí en la escalera una Navidad y volví en primera clase, viajando al lado de un amigo con un corazón valuado en 200 millones de dólares, la amistad de Pappo me sostenía y aprendí a nunca blablabla quedarme sin el aliento del día siguiente, blablabla me dejé llevar por los Decadentes y la psico-blablabla-farmacia, unos músicos de Parque Le-$#%#$-loir (que creía conocer de alguna pa-blabla$#$$”-rte) me llevaron a Mendoza….

¡CALLATE PELOTUDO!
(“Fue mi decadrón”, jueves 24 de diciembre de 2009, Página/12)

Feliz Navidad

December 24th, 2009 by Dieguez No comments »

Cuando era chico creía en Papá Noel
Aunque sabía que era mi papá
Y colgaba mis medias en Navidad
Abría mis regalos y me ponía contento

Pero la última vez que hice de Papá Noel
Estaba en la puerta de un supermercado
Vino una banda de chicos y me asaltaron
Y dejaron desmayado a mi reno

Dijeron:
Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes
Te vamos a golpear si no largás la plata
Queremos los billetes así que no nos hagas enojar
Dale todos los juguetes a los chicos ricos

No le des a mi hermano un disfraz de Hombre Nuclear
No le des a mi hermana un muñeco de peluche
No queremos un rompecabezas ni billetes de Monopolio
Sólo queremos los billetes de verdad

Papá Noel, danos algo de plata
Te vamos a golpear si nos hacés enojar
Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes

Pero dale a mi papá un trabajo porque lo necesita
Tiene muchas bocas que alimentar
Pero si tenés, dame un arma
Así puedo asustar a los chicos del barrio

Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes
Te vamos a golpear si no largás la plata
Queremos los billetes así que no nos hagas enojar
Dale todos los juguetes a los chicos ricos

Tengan ustedes una muy feliz Navidad
Pásenla bien
Pero acuérdense de los chicos que no tienen nada
Mientras ustedes se toman un vino

Papá Noel, danos algo de plata
No tenemos tiempo para tus estúpidos juguetes
Papá Noel, por favor, largá la plata
Te vamos a golpear si nos hacés enojar

Papá Noel, danos algo de plata
No jodas con esos estúpidos juguetes
Te vamos a golpear si no largás la plata
Queremos los billetes así que no nos hagas enojar
Dale todos los juguetes a los chicos ricos

Un laberinto indivisible, incesante

December 8th, 2009 by Dieguez 5 comments »

A los investigadores del caso Pomar les están pegando por todos lados, pero yo creo que han leído La muerte y la brújula y están de acuerdo con el detective Erik Lönnrot:

“-No hay que buscarle tres pies al gato -decía Treviranus, blandiendo un imperioso cigarro-. Todos sabemos que el Tetrarca de Galilea posee los mejores zafiros del mundo. Alguien, para robarlos, habrá penetrado aquí por error. Yarmolinsky se ha levantado; el ladrón ha tenido que matarlo. ¿Qué le parece?

-Posible, pero no interesante -respondió Lönnrot-. Usted replicará que la realidad no tiene la menor obligación de ser interesante. Yo le replicaré que la realidad puede prescindir de esa obligación, pero no las hipótesis.”

Qué bueno que nuestros policías sean tan leídos.

Love Not Dead

November 28th, 2009 by Dieguez 3 comments »

Flashback

November 20th, 2009 by Dieguez No comments »

Noticias

November 19th, 2009 by Dieguez No comments »

“Las noticias de siempre: violadores de chicos y muchachas; asaltos al voleo; tiroteos entre policías y tipos que tiran a cualquier árbol o pared, y corren en busca de la muerte, la lengua seca y el grito de mamá en los ojos.”

Por la espalda, Andrés Rivera, 2007

Monólogo de taxista homofóbico

November 3rd, 2009 by Dieguez 23 comments »

El taxista está en silencio. Se cruzan dos chicas de la mano.

“Estas dos son lesbianas. Cada vez hay más. Putos también. El otro día se subieron dos putos, un asco me dio. Empezaron a besuquearse, los bajé a la mierda. Yo siempre llevo unas lesbianas. Pero me respetan, ¿eh? Una se sienta adelante y la otra atrás. Así no se franelean, porque saben que sino las cago a trompadas. Una es una gorda, tiene como 40 años. La otra es una pendeja divina de 22. Yo no entiendo qué hace con esa gorda. Yo le digo: ‘¿No necesitás un… (hace el gesto de una pija grande)? ¿Qué te gusta de la gorda?’. Yo le quiero dar, viste, pero le gusta la gorda. Pero ellas tiene una ventaja. Se ponen el consolador (hace el gesto del cinturonga) y se la mandan a guardar. Los hombres no podemos ponernos una cachucha para que el otro la pase bien.”